El contacto físico cumple una función terapéutica muy importante que muchas veces se subestima. Te invitamos a conocer los beneficios que trae abrazar a un ser querido.

En una investigación reciente, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (México) se refirió sorpresivamente a los abrazos como prácticas terapéuticas de curación y bienestar.

En este sentido, los especialistas destacaron que al momento de recibir un abrazo la piel envía señales a la parte del cerebro encargada de procesar las emociones y de esa manera se liberan hormonas que ayudan a combatir el estrés. Es decir, el simple contacto entre los cuerpos brinda resultados increíbles para ayudarnos en el día a día.

Quienes llevaron adelante el estudio explicaron que otro de los beneficios está relacionado con la disminución del riesgo a tener enfermedades cardíacas. Con el acto del abrazo se produce una baja en la presión arterial porque se genera oxitocina (la hormona del amor) que brinda relajación y tranquilidad, claves para mantener controlados estos indicadores de salud.

También, los abrazos colaboran a regular el sueño por la reducción del cortisol y el aumento de la melatonina, y además el contacto físico en personas con enfermedades crónicas puede colaborar a reducir el dolor y aumentar la calidad de vida con el fortalecimiento del sistema inmune.

“El abrazo no es cualquier encuentro porque el contacto se da en el pecho, panza y pelvis que son las zonas de mayor susceptibilidad del organismo. El mismo actúa como regulador de emociones intensas que podrían desbordarse, pero logran contenerse y tener un marco”, comentó el psicólogo Esteban Padilla en una entrevista para el diario La Nación. El especialista destacó que es un acto potente porque activa lugares, brinda sensaciones nuevas y produce un movimiento de energía donde la palabra no llega.

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